lunes, 2 de diciembre de 2013

Cabo de barco.



Dame un beso.
Amarre
de lenguas
como
cabo de barco,
nube, charco
de aguas
de saliva
sin receso.
Dame un beso
para
amarnos.



Si soplo.


Si soplo
en tus
oídos
nace
un verso
estremecido.




Lo que emana de ti


Lo que emana de ti
no es una historia
del cuento
de la nieve
blanca,
es la mancha
en mis sábanas
esta mañana,
todo lo que hoy
hicimos
en la cama.



Allí cerquita...


Allí,
cerquita
de tu cielo
de tu monte
de tu pelo,
cerquita
de la boca
de tu centro
fumarola
del misterio,
allí, donde
alojo
mis dedos.





Tus zumos


Tus zumos
llegan a mi
como una
fumarada,
es el aliento
de tu corola,
parábola
de una ola,
fascinante oleaje
que me
asombra.



No me prives


No te lleves
contigo
lo que anhelo
no me prives
del aroma
de tu pelo
del color
de tu cielo
del encanto
del reflejo
de la ondula de
de tu cuerpo.



Amaneces...


Amaneces
bordada
de sabores
y de olores,
horqueta
abierta, silueta
de ángel, roseta
de labios, aleta
perfecta, gruta
grieta,
alas suaves
de libélula.



Olores, sabores...



¡Ah, olores
sabores;
los prefiero
a los dolores.
Los primeros
son mejores!




Un gato en reversa


Celos.
Un gato en reversa
esperanza muerta
puerta
que se acuesta
montaña
derrumbada
galaxia
reventada.
Los celos son
el revés
del cielo.


No digas...


No digas no.
No lances tus ojos
al espacio
no cueles el sonido
con sordera
no cojas
los anillos
de Saturno,
estoy aquí,
quiero ser
tu sueño
nocturno.




Esperaba



Esperaba que me enviaras
la canción del tormento
que siento cuando te vas
de farra con la noche,
esperaba todo tu derroche
envuelto
en una llama de flores.



No sé si...


No sé si estás
o no estás
mirando el twitter,
quiero
tu babydoll
tu camisón
tu escondite
para volar
como buitre

hacia ti.



Caracola


Usted es la musa
caracola del mar
paraíso perdido,
todo todo unido
a un solo río
de letras
y de versos bandidos

que desarman.



¿Y si me llevas?

¿Y si me llevas
a tu rincón secreto
y me cuentas como
se inventó  el erotismo?





¿Y si me llevas
a tu rincón secreto
y me enseñas como
nacen tus versos?


Matando versos

No se por qué estoy aquí.

Supongo que por los versos, por tus vesos, por tus embelesos, por tu magia, por tus ojos, por tus labios rojos, por tus caricias, por tu risa, por tu.... por todo eso, tal vez estoy aquí.


Versaré versando la locura. Armadura. Pura labia, Savia que corroe, mata, sana, malsana, rabia que se esconde no sé donde.


Vale.